El virus de la rabia: más vale prevenir…

28-S: Día Internacional de la Rabia 
Hace ya 120 años que Louis Pasteur nos abandonó un 28 de septiembre, dejando tras él varios hallazgos y contribuciones a la ciencia, como la pasteurización, la refutación de la generación espontánea, la teoría germinal de las enfermedades infecciosas o el desarrollo de la primera vacuna contra la rabia. De ahí que el aniversario de su muerte sirviera de referencia para que el CDC y la Alianza para el Control de la Rabia establecieran el 28 de septiembre como Día Internacional de la Rabia. Alrededor de 55000 personas mueren cada año víctimas de la infección por el virus de la rabia en todo el mundo (la mayoría debidas a mordeduras de perro), pese a ser una enfermedad fácilmente erradicable por la eficacia de la vacuna preventiva en animales infectados y la existencia de una vacuna post-exposición.
Louis Pasteur

Breve descripción del virus 
La rabia está causada por un virus que pertenece a la familia Rhabdoviridae, fácilmente reconocibles por su forma de bala. Al igual que otros virus animales, su material genético está formado por una cadena sencilla de ARN con polaridad negativa, y su replicación se da en el citoplasma de las células que infecta: en una primera fase, las células musculares, y más tarde, las células que componen los ganglios dorsales (en el sistema nervioso periférico). 

Estructura del virus de la rabia – Fuente

El virus de la rabia es neurotrópico (1) ya que afecta al sistema nervioso, entrando vía muscular y luego ascendiendo por la médula espinal hasta alcanzar el sistema nervioso central (SNC), causando, en primera instancia, síntomas primarios como dolores de cabeza, fiebres, anorexia, nauseas o vómitos. Con el progreso de la enfermedad, aparecen síntomas secundarios que, según se trate de rabia furiosa o rabia paralítica (sus dos variantes según la cepa), puede causar ansiedad, alucinaciones y contracciones del diafragma o bien una parálisis, respectivamente. Ambas variantes pueden causar la muerte en un plazo de dos a tres semanas después de aparecer los primeros síntomas. 

Patogénesis de la rabia – Fuente

Vías de transmisión y origen del virus 
Es bien conocida la principal vía de transmisión del virus de la rabia: el contacto por mordedura de un animal contagiado, lo que se conoce como zoonosis. La infección por mordedura es efectiva en el 50-90% de los casos (2), ya que hay factores que influyen en la efectividad, como por ejemplo la cepa del virus, la especie animal y la carga viral (la cantidad de virus) en la saliva del animal. El contagio entre personas podría ser posible ya que el virus desciende del SNC hasta la córnea, la piel o las glándulas salivales, pero por el momento no se han dado casos que lo confirmen. 
Los animales que suelen estar infectados por este virus son salvajes en un 90% de los casos (principalmente murciélagos y zorros), aunque el porcentaje varía según la zona geográfica ya que, generalmente, los animales domesticados suelen estar vacunados como medida preventiva. Esta vía de transmisión y su origen en animales salvajes permiten que el virus esté presente en todos los continentes excepto la Antártida, sin que haya variedad de incidencia según la estación, como ocurre con otros virus zoonóticos como el Chikungunya

Ciclo vital del virus de la rabia – Fuente

Vacuna post-exposición 
La incubación del virus de la rabia en células humanas del tejido muscular y del sistema nervioso periférico puede variar de los cuatro días a los seis años en casos extremos, aunque suelen aparecer los síntomas a los dos meses en la mayoría de los casos. Durante este período el virus causa síntomas leves (los descritos en primera instancia). 
Para evitar llegar a los síntomas secundarios, es altamente recomendada la vacuna post-exposición, que consiste en la administración de anticuerpos específicos en la herida y en el tejido muscular tras haber limpiado bien la herida causada por la mordedura del animal. Esto es porque, una vez se han empezado a notar los síntomas, no hay un tratamiento específico que garantice la eficacia y la recuperación al estado normal. Hasta el momento, la vacunación de animales domésticos, la prevención y la vacuna post-exposición son la mejor lucha contra la enfermedad y el virus. 

Nuevos tratamientos
El mes de septiembre nos ha traído una buena noticia. El epidemiólogo de origen indio Omesh Kumar Bharti ha desarrollado un método consistente en la administración de anticuerpos en la herida y en relación con el peso de la persona infectada (3). De ese modo se neutraliza el virus hasta poder administrar la vacuna que permitirá al sistema inmunológico actuar contra el virus con total eficacia. En el estudio, todos los pacientes (269) se recuperaron a los nueve meses y, lo más importante, es que redujeron el coste de la administración de los anticuerpos al reducir la cantidad administrada, lo que permitirá, si el método sigue probándose efectivo, que muchas personas sin los medios económicos puedan beneficiarse de este nuevo método. 

Referencias: 
  1. Principles of Virology 3rd Ed, Vol.2 Pathogenesis and Control. Flint, Enquist, Racaniello, Skalka, 2009. 
  2. Rabies and Rabies-related Lyssaviruses – The Center for Security and Public Health, Iowa State University. November 2012.
  3. Shimla researchers devise New technique to bring down cost of rabies treatment – The Times of India.

Daniel Durantes (@daniel_durantes) – Biotecnólogo (UB) y Profesor de Secundaria (Ciencias Naturales) – LinkedIn

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