¿Enchufe? ¡No, es Networking!

¿Networking…? ¿Qué significa exactamente networking? Seguro que en alguna ocasión habéis escuchado este termino anglosajón, que como muchos otros, parece que uno tiene más credibilidad si los utiliza en determinadas conversaciones y entornos.

Networking es una actividad social y profesional que en muchas ocasiones no somos conscientes de que la estamos llevando a cabo. El hecho de de ir conversando y conociendo a personas del sector al que pertenecemos hace que tengamos una primera red de contactos o network.Y ésta se vuelve más amplia cuando lo hacemos de forma activa. Bienvenidos, entonces, a una breve y subjetiva introducción al networking.



Muchos pensarán y de hecho creen fervientemente que el “conocer a gente” y/o “conocer gente que conoce otra gente” del sector significa tener “enchufes” para conseguir determinados objetivos profesionales, asignándole un significado negativo y peyorativo. ¡Como si el conocer gente fuera “malo”! Otro tema es que te “enchufen” en un trabajo en el que no estás capacitado ni por asomo…
Un estudiante de ciencias puede pensar que el hecho de sacar matrículas y más matrículas le abrirá la mayoría de puertas en el mundo de la investigación…y de hecho es cierto…o al menos en parte.
Lo que sucede es que un estudiante a medida que va avanzando cursos, conociendo a los compañeros y aprobando asignaturas de profesores más o menos involucrados en la materia, solamente ve a lo lejos una luz del mundo al que verdaderamente va a pertenecer. Y no sólo del mundo, sino lo más importante: las personas que lo forman, sean técnicos de laboratorio, profesores, investigadores, doctorandos, postdocs, estudiantes de máster, etc.
El saberse mover por este nuevo mundo puede marcar la diferencia entre dedicarse a lo que quieres o a lo que puedes.

No se trata de hacer la pelota a profesores y demás profesionales durante la carrera o máster para después podernos posicionar, ni nada por el estilo. 
El simple hecho de estar interesado en algún aspecto de la materia que ignoramos, y tener la oportunidad de hablar sobre el tema con alguien que nos pueda resolver, o al menos discutir, ya crea un pequeño vínculo entre las mentes que crean conocimiento y que lo anhelan.
Sólo se conoce el potencial de un investigador cuando se habla, se razona, se discute, y sobretodo cuando se sueña y se da forma a nuevas ideas, aunque sólo sean borradores mentales.
De este modo, si tenemos dudas puntuales o existenciales, y no encontramos respuesta podemos intentar ponernos en contacto con cualquier persona del sector, y tomando un café comentar algunos aspectos que nos interesen. Aunque debemos tener en cuenta que, normalmente, los investigadores y demás profesionales suelen estar bastante ocupados en experimentos, artículos, congresos, protocolos, búsqueda de financiación de proyectos…
Ooooh sí, la búsqueda de financiación! Qué necesaria es la financiación y qué importante es saber navegar por el océano de las becas, inversores, fundaciones, colaboraciones, micromecenazgo o crowfunding, etc. Siempre luchando por pescar dinero que permita seguir investigando y/o crear nuevos proyectos… 
Claro está que conseguir esta financiación es más complicado si uno se aventura a salir a pescar en el empobrecido océano de las inversiones científicas de forma solitaria, como el viejo pescador del libro “El viejo y el mar” del gran Ernest Hemingway, cuyo final no desvelaré por si alguien quiere leerlo.

Así como, quien sale a pescar a sabiendas de que tiene un buen barco, buena red (u otros utensilios de otras técnicas de pesca), y sobretodo quien sabe de fiables señas donde abundan los peces, ciertas labores financieras se vuelven más sencillas y, sólo entonces nos podemos dedicar a lo que realmente nos gusta, que es investigar y dar forma a ideas en forma
de proyectos. Para conseguirlo, por tanto, necesitamos conocer bien nuestro entorno.

Como estaba diciendo antes del inciso de la financiación, si tenéis alguna idea o proyecto en mente, no dudéis en contactar con algún antiguo profesor, compañero, investigador, profesional,… que sepamos que se dedica a un campo concreto y que con mucho gusto nos dará algunos consejos que seguramente nos serán más que útiles. Ellos/as tienen una visión más concreta del panorama actual, aunque en ocasiones tengan una carga laboral tan grande que difícilmente puedan recibirnos.
Si nos ven apasionados y con los pies en el suelo nos harán un hueco en su apretada agenda. Y no sólo nos darán consejos, sino que en el caso de que no puedan ayudarnos amablemente, quizás, nos facilitarán el correo electrónico de alguien que nos pueda ayudar y aconsejar. 
No nos engañemos, entre ellos casi todos se conocen, y no es un círculo hermético del cual no podamos formar parte

Por lo que se refiere a las personas junto a quienes crearemos conocimiento y, si tenemos suerte, con quien aplicaremos este conocimiento o knowledge: desde ya hace unos años los grupos de investigación son multidisciplinarios. La ciencia aplicada necesita profesionales de diferentes campos para integrar varios conocimientos en un solo proyecto, y no sólo dentro de un mismo grupo de investigación, sino que el encontrar colaboraciones fuera de éste, da más robustez a los proyectos. 
Necesitamos conocer nuestro entorno, los grupos que existen no sólo en nuestra ciudad y país, sino en el resto del planeta. Aunque ésto no puede conseguirse en un día, es necesario interesarse en conocer nuevos compañeros de aventuras, nuevas personas que se dirijan hacia algún lugar semejante al nuestro. De este modo, la aventura será más divertida y enriquecedora.

¿Los congresos? Lugares ideales para hacer nuevos contactos! No dudéis en presentaros a alguien y poner en común algunas ideas, mientras se espera en la cola del café o mientras compartís alguna bandeja de canapés. Es más, pienso que aquellos congresos o eventos donde uno debe hacerse el propio café es uno de los mejores lugares para empezar una conversación que quien sabe dónde podría terminar. ¡Incluso podría ser que encontrarais a vuestra futura pareja unida por el conocimiento! No seríais los primeros ni los últimos que se enamoran en un congreso. Viva el conocimiento!

Pero basta de hablar de relaciones amorosas y más hablar de relaciones profesionales y networking
Uno de muchos lugares donde hacer nuevos contactos son los Cafés Científicos, que suelen organizarse en bares y donde en muchas ocasiones un/a investigador/a suele hablar sobre su propia experiencia en una campo determinado, caracterizándose por la existencia de un gran feedback.

   

Antes de terminar, me gustaría compartir una de las lecciones más importantes que me han enseñado en el mundo de la ciencia, y viene de la mano de una antiguo jefe de departamento. Dice así:  

“¿Qué debe hacer uno cuando no sabe una cosa?…
¡Pues, preguntar al que sabe!”

En conclusión, no es tanto el tener la capacidad de preguntar a alguien sobre una cuestión concreta, sino que es algo más elevado. Significa el saber identificar, de entre todo tu network, quien es la persona ideal para hacerle dicha pregunta.  

Así pues, cuando no sepas alguna cosa y no encuentres respuesta aún buscándola como un poseso en libros, artículos, Internet y demás medios, no dudes en meter mano a tu network. Tarde o temprano quizás recibas ilusionado el correo o la llamada de alguien pidiéndote consejo, así que el aumentar, conocer y cuidar vuestra network, es una de las tareas más importantes si realmente te quieres dedicar a “hacer ciencia” y no fallar en el intento.

Be networks my friends.

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