Está el futuro de la Biotecnología en China?

China es el cuarto país más poblado del mundo, así como el que tiene la mayor población. Aunque el comunismo aún perdura de forma oficial en el país, China se está abriendo a pasos agigantados al mundo exterior, con una economía cada vez más potente (en este momento es la 2ª economía mundial), que ya amenaza a los Estados Unidos.


Este crecimiento sucede también en la industria biotecnológica, ya que nuestra disciplina puede aportar soluciones a algunos de los muchos problemas y retos del país. De hecho el sector biotecnológico es un ámbito preferente designado por el gobierno Chino, y su ministerio se salud ha anunciado para el período 2010-2015 una inversión de 308.500 millones de dólares en ciencia y tecnología con un aporte extra de 11.800 millones de dólares para la innovación en el sector Biopharma, y la creación de cerca de un millón de puestos de trabajo .
Como prueba, hace tan solo unos pocos días se pudo contar en Barcelona con Gan Ronghui, consultor chino con una larga experiencia en ciencias de la vida, captación de fondos y entrada al mercado chino, presentando la jornada de “Internacionalización biotecnológica en China” organizada por Biocat.
Que retos son en los que puede ayudar la biotecnología en el gigante asiático?

Agricultura y alimentación:
Todo y la superpoblación (China tiene más de un 20% de la población del planeta), su superficie cultivable es de alrededor de un 10% de la superficie cultivable mundial, por lo que aumentar el rendimiento de cada hectárea es un gran reto.
Los cultivos en China en gran parte se basan en la tradición y la implementación de maquinaria y nuevas variedades de plantas cultivadas parece factible.

China es uno de los grandes consumidores de arroz y soja (básicos en la dieta) y variedades de arroz y soja transgénicas que sean resistentes a la sequía y a la salinidad, y se adapten a los variantes climas, es un gran reto en el que se ya se está trabajando.
Un escollo muy importante que habrá que tratar es el miedo de la población y los consumidores hacia los cultivos modificados genéticamente, ya que de momento son reacios a adoptarlos.

La agricultura intensiva obligará también al desarrollo de herbicidas, variedades resistentes e innovación en maquinaria.

Medio ambiente:
La contaminación industrial y agrícola, en especial en las grandes ciudades, es un problema real y muy directo del país.
Avances en la bioremediación de los suelos o investigar en cómo reducir los contaminantes en las cuencas hidrográficas chinas es dónde los biotecnólogos pueden aportar su conocimiento y trabajo. La sociedad china es, por tradición, respetuosa con el medio ambiente, pero el rápido progreso de industrialización está contaminando gravemente el medio natural. Antes de que sea demasiado tarde, hay que prevenir y dar solución con los avances científicos a lo que ya está hecho.
Otro punto a tener en cuenta será la gran demanda de energía del país, sobre todo a medida que la tecnología llegue a las áreas rurales. La creación de energía limpia y combustibles respetuosos con el medio (¿biocombustibles o metano quizá?) será otra oportunidad para la introducción de la biotecnología en el país.
Salud:
La sociedad china tiene una tradición médica larga en el tiempo y con conocimientos profundos, pero esta medicina es sobre todo tradicional y preventiva.
No obstante, dado el aumento de la población, el aumento de la esperanza de vida y otros factores externos como la contaminación (¿quizá en el futuro afloren gran cantidad de enfermedades respiratorias y pulmonares?), hará que China sea uno de los principales consumidores de fármacos en el futuro. La industria biomédica debe empezar a entablar relaciones profundas en previsión, ya que el mercado chino, debido a su carácter muy tradicional, es complejo, y será una tarea larga.
Shangai concentra los principales centros de de investigación biotecnológica en China, como el Zhangjiang Hi-Tech Park (denominado como el Medicine Valley) o el Shanghai Transgenic Research Centre.



Al ser un país en pleno desarrollo (no creo que lo debamos considerar “emergente”), no sabemos hacia dónde nos llevará el camino de la investigación y el desarrollo, pero lo que sí está claro es que tenemos los recursos y las bases (nuestros “ladrillos”) y un futuro que debemos afrontar con optimismo e ilusión, ya que esta gran potencia apostará decididamente por la investigación biotecnológica.

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